“El alojamiento se encuentra a la entrada de Múrchas y cuenta con unas plazas de aparcamiento justo frente a la entrada a la casa. Por lo que aparcar NO es un problema. Al llegar al alojamiento nos dio la bienvenida Duanne, su magnífica y excelente anfitriona. Atenta en todo momento, nos hizo un house-tour enseñándonos las habitaciones y estancias de la casa. Todo estaba muy limpio, las habitaciones tenían baño privado incorporado, tenían climatización disponible para poder poner a nuestro gusto, el colchón de la cama era muy cómodo, ideal para descansar cómo necesitaba y un nórdico calentito para arroparnos. El desayuno hecho con mucho amor por Duanne con un pan artesano riquísimo y blandito, jamón, queso de Lanjarón, mermeladas artesanas… Fue de lo mejor de nuestra estancia durante los dos días que estuvimos.”